jueves, 31 de enero de 2008

Sobre la juventud de Constantin Cavafis


RECUERDA, CUERPO...


Cuerpo, recuerda no solamente cuánto fuiste amado,
no sólo los lechos en que te acostaste,
sino también aquellos deseos que por ti
brillaban en los ojos manifiestamente,
y temblaban en la voz -y algún
obstáculo casual los hizo vanos.
Ahora que todo ya está en el pasado,
parece casi como si a los deseos
aquellos te hubieses entregado -cómo brillaban,
recuerda, en los ojos que te miraban;
cómo temblaban en la voz, por ti, recuerda, cuerpo.

6 comentarios:

Consol dijo...

¿Qué recuerde mi cuerpo?¿Para qué? ¿Para llorar todavía más?

Cuando se jura amor eterno, se cumple.

Tu etiqueta "Es mentira que nos quisimos tanto", perdona si yo lo adapto: Es mentira que me quiso tanto.

Blanca dijo...

Ppara empezar no se debe jurar.
Que vuestro sí sea sí y vuestro no sea no.

Y para seguir al menos , ya que has jurado no te sientas atado a tu juramento, Suéltate un poco, relajate, ama por el placer de amar, vive al día ese amor y déjalo que vaya él solo dando flores.

No lo ahogues con el deber , no lo ates para el día de mañana porque no sabes quién vas a ser el día de mañana.

Cada día tiene su propio afán.

Consol dijo...

¿Y si en vez de flores da cardos?

republica dijo...

Flores son, violetas y amarillas, pero flores, o no recuerdas el poema La higuera de Juana de Ibarburu?... Aunque no diera flores, aunque yermo,todo vale la pena.

Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste...

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:

¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

Consol dijo...

Me has hecho llorar.

Blanca dijo...

L`amor es el plaer gratuït i sincer d`un joc ple de friçances, un poema de pell on el sexe és l`alé d`un senzill llenguatge.

Lluís Llach.