domingo, 10 de febrero de 2008

Una pica en Flandes para Consol...


Rosa de Alejandría, rosa amarilla.
Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.
Alejarme quiero de esta vida que yo vivo sin convencimiento.
Y adentrarme en el tiempo de las luces, barros vivos encendidos por la manos del misterioso alfarero.

Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.
Caminar sereno. Abandonar esta senda.
Alejarme quiero.

Anidar en los atrojes con las golondrinas de azuladas plumas.
Convertirme en caja de medir fanegas, arrobas, celemines; ser trigo en las eras, nunca polvo en las aceras.

Rosa de Alejandría, rosa amarilla.

Hoy has de ser mi guía, la luz que brilla.
Faro de mediodía, rosa sencilla.

Rosa de Alejandría, rosa amarilla.

Con las flores de un campo encendido como un San Francisco entre jarales vivos de lagartos, vivo.
De quimeras me alimento, con simplezas me contento.
Mozas de risueño gesto en calma me encuentran como a un Góngora perfecto, perviviendo lejos del bullicio, con mi rosa amarilla, con mi rosa de los precipicios.

Alejarme quiero. Adentrarme en el silencio.
Alejarme quiero. Abandonar esta senda.
Alejarme quiero.

Rosa de Alejandría, rosa amarilla.

Hoy has de ser mi guía, rumbo entre islas.
Faro de mediodía, rosa sencilla.

Rosa de Alejandría, rosa amarilla.

1 comentario:

Consol dijo...

Rosa sencilla. Que cosa tan preciosa. Tú eres mi guía