lunes, 17 de marzo de 2008

Y a partir de hora, de rodillas...

Tal vez seria mejor que no volvieras
quizás fuera mejor que me olvidaras.
Volver es empezar a atormentarnos
a querernos para odiarnos
sin principio ni final.
Nos hemos hecho tanto, tanto daño
que amor entre nosotros, es martirio,
jamas quiso llegar el desengaño,
ni el olvido, ni el delirio
seguiremos siempre igual.
Cariño como el nuestro es un castigo,
que se lleva en el alma hasta la muerte,
mi suerte necesita de tu suerte
y tu me necesitas mucho mas.
Por eso no habrá nunca despedida,
ni paz alguna habrá de consolarnos.
El paso del dolor, ha de encontrarnos
de rodillas en la vida,
frente a frente... y nada mas



Un post para corazones rotos, que seguirán de rodillas, haciéndose daño, sin despedirse, sin quererse del todo, sin olvidarse, sin querer olvidarse.

Seguir de rodillas, premeditadamente, sin doblegarse pero sin vencer, sin triunfos absolutos y sin pérdidas dramáticas.
Minando el día a día, socavando continuamente, marchitándo lo poco que queda de la nada que se espera.
Maldito destino, verdugo.
Sicario del que me prometió amor.

6 comentarios:

Blanca dijo...

Esa canción es preciosa.

joder, ahora que estaba recuperándome.

El paso del dolor ha de encontrarnos, de rodillas en la vida, frente a frente y nada más.


Mierda, me he puesto romántica.

Consol dijo...

Con Raquel no se recupera ni Dios. Ahí está ella con su librito de poemas y canciones para sacar siempre la que te toca el corazón.

Maldito destino, maldito verdugo.
Sicario del que me prometió amor.

Ya te vale Raquelita

Republica dijo...

Y lo bien que me ha quedado eso del sicario...
Pensando, pensando, he creído que nunca se es la misma persona a través de los años, y si este me dá tan mala vida, será porque es un asesino pagado para matarme...del que me dijo aquello de contigo pan y cebolla...¿no?

Bufón Cósmico dijo...

jaja, pero que pasa que toda la blogosfera es vuestra???? al final me tendre que casar con todas XDDDD

Arsénico dijo...

Sí, sí, tú ríete pero no te extrañe acabemos siendo extraños compañeros de cama. Y es que este trío maldito, de mujeres malditas que se creyeron lo del pan y cebolla para acabar con un sicario están tocadas del ala.

Republica dijo...

Yo nunca me ha casado con nadie...por eso no habrá nunca despedidas...mi casa se abandona como se me abandona a mi, sin llantos ni reparticiones...otra cosa es como dice Blanca, recuperarse.
Pero para eso tengo mi vida paralela, para ir y venir sin remordimientos. A mi el sicario no me ha perdonado la vida, lo he matado yo. Por la espalda. Sin escrúpulos, él nunca los tuvo. Lo pillé desprevenido y me cobré lo jugado. Hoy siguen aquí, y soy yo la que les quiere como a un gato. Hay venganzas de mujer mala y yo las he puesto en práctica. Es lo que hay. Eso sí, me quieren más que nunca y yo nunca les he querido, pero eso no lo saben.