martes, 15 de abril de 2008

Aunque sé que lo hago rematadamente mal…


Andando descalza


Penando tantos años tras su nombre,
llorando los fracasos día a día.
Mandó a la tropa de caballería,
y formó el pelotón de la osadía.

Tiró por el balcón pena y hambruna,
trocó en placidez, peso y fatiga,
lanzando sin temor hasta la luna,
los restos de aquel buda sin barriga.

Y empezó otro sainete más alegre,
grato al percibir, que en la distancia,
las hordas que creía ya en vinagre
mantenían todavía la fragancia.

Apartó las moscas, y se aseguró de nuevo su tocado,
y echó a andar con paso delicado…



2 comentarios:

Blanca dijo...

Mal?

Mal dices...


Sabes que estámuy bien.

Pero que muy bien

Siberia dijo...

Eso digo yo. Esta Raquel está de la perola XD