domingo, 6 de abril de 2008

Si en Invierno hace frío...bajo al infierno un poco.


Y en días así en que todo el mundo está a su ocio compartido, yo… bajo al infierno un poco.

Como el deseo que pido siempre que veo al pasar un avión por la ruta del litoral Este del Aeropuerto de Alicante, que no me hace bien, pero lo pido.

Como cada vez que veo un caza dejando su estela en el cielo, me acuerdo de Antonio y no me hace bien, pero me recreo en su recuerdo.
Como cada vez que como pescado y me encuentro una espina, y acabo por ver la imagen de aquel conductor de almas, y no me hace bien, pero le dedico una de mis sonrisas.
Como cada vez que planto algo y toco tierra y también toco tierra al acordarme de la despedida más triste que he vivido nunca, y no me hace bien, pero adoro esa sensación infinita de congoja.
Como cada vez que oigo un piano y pienso en mi no vida, en la que pudo ser y no es, y no me hace bien, pero subo el volumen.
Como cada vez en que todo el mundo está a su ocio compartido, yo… bajo al infierno un poco, y no me hace bien, pero son mis galeras privadas.


Que piruetas no sé hacer…que tras la cabriola el retroceso me lanza otra vez y me da todo igual, hasta el próximo domingo en que tenga que trabajar.

No hay comentarios: