sábado, 12 de abril de 2008

Amigos para qué? Maldita sea...

Y si no quieres ni decir en que he fallado,
recuerda que también a ti te perdonado
y en cambio tu dices lo siento no te quiero
y te me vas con esta historia entre tus dedos.



Quevedo también confunde al amor con el sexo...;)

Una bajadita al averno...


























¿Rogarla? ¿Desdeñarme? ¿Amarla?
¿Seguirla? ¿Defenderse? ¿Asirla?
¿Airarse?¿Querer y no querer? ¿Dejar tocarse
ya persuasiones mil mostrarse firme?


¿Tenerla bien? ¿Probar a desasirse?
¿Luchar entre sus brazos y enojarse?
¿Besarla a su pesar y ella agraviarse?
¿Probar, y no poder, a despedirme?


¿Decirme agravios? ¿Reprenderme el gusto?
¿Y en fin, a beaterías de mi prisa,
dejar el ceño? ¿No mostrar disgusto?


¿Consentir que la aparte la camisa?
¿Hallarlo limpio y encajarlo justo?
Esto es amor y lo demás es risa.

jueves, 10 de abril de 2008

El Tiempo Asesino


Doy dos volteretas más y me culpo de todo lo que me pasa, lo que no controlo, lo que me sucede porque una mariposa boba movió un centímetro más de la cuenta su ala derecha en el rellano de la escalera de un primer piso, allá por el año 20.

Y me descubro poniéndote voz, esa que he extraviado, esa que dije que no olvidaría nunca, y que no recuerdo.

Por si puedes ayudarme, porque siempre me sacabas de apuros, hago un esfuerzo, e intento evocar tu verbo, todavía recuerdo tu cadencia al hablar, pero no me acuerdo del timbre.

Llamo a Elvis Costello y a Leonard Cohen, llamo a Antonio Bartrina y a Andrés Calamaro, no, no era así…y acabo con Emerson, Lake & Palmer , por si Peter Gunn tuviera una versión cantada…por si detrás de esa guitarra se oyera tu voz, por si en el vinilo si se hubiera pegado algo, ni Gil Grissom puede ayudarme…

No queda de ti, ni lo que prometí conservar, no puedo ver las imágenes de video, contenidas en esas cintas de VHS, ya ni tengo con que reproducir semejante reliquia.

Te he encontrado, (ocurrencia insospechada) en un pasaje perdido en el ipod….



miércoles, 9 de abril de 2008

I know i stand in line...



Sé que estoy en la fila,
hasta que te decidas
a pasar una noche conmigo.

Y si nos fuéramos a bailar,
sé que puede ocurrir,
que no te vayas conmigo.

Y más tarde,
quedarnos en un lugar tranquilo
y tomar un trago o dos,
y luego lo arruino todo,
diciendo algo tonto,
Como "Te quiero".

Puedo verlo en tus ojos,
que desprecias ,
las mismas viejas mentiras,
que escuchaste la noche anterior.
Y aunque esta es un fila para ti,
para mí es verdad
y nunca pareció tan real antes.

Practico día a día
para hallar frases inteligentes,
que muestren el significado.

Pero luego pienso en esperar,
hasta que llegue la noche
y me quede a solas contigo.

El momento es el indicado,
tu perfume envuelve mi cabeza,
las estrellas se enrojecen y,
oh, la noche es tan azul.

Y luego lo arruino todo,
diciendo algo tonto
como "Te quiero" ...Te quiero ...
Te quiero...Te quiero ... Te quiero.

I know i stand in line Until you think you have the timeTo spend an evening with me.And if we go someplace to dance, I know that there's a chanceYou won't be leaving with me.And afterwards We drop into a quiet little place And have a drink or two,And then I go and spoil it all By saying something stupid Like "I love you".I can see it in your eyesThat you despise The same old lies You heard the night before.And though it's just a line to you, For me it's trueAnd never seemed so right before.I practice every day To find some clever lines to say,To make the meaning come through.But then I think I'll wait Until the evening gets late And I'm alone with you.The time is right, Your perfume fills my head, The stars get red and, Oh, the night's so blue.And then I go and spoil it all By saying something stupid Like "I love you" ...I love you ... I love youI love you ... I love you

martes, 8 de abril de 2008

Cómo jugar al juego de las sillas.


Una historia, una frase, cuatro blogs, cuatro posts.


Primero en publicar -Arsénico por compasión
Segundo en publicar -A tomar por culo
Tercero en publicar - Polvos Talcos

Cómo jugar al juego de las sillas.

El ser un poco duro de oído, no puede ser desencadenante de nada importante, salvo si juegas al juego de las sillas.
Y yo perdí en el juego de las sillas.
Ese divertimento, al que juegan grandes y pequeños, todos bailando alrededor de de un círculo de sillas en un número inferior al de los participantes. Todos se sientan menos uno al cortar repentinamente la música.
Siempre, en cada vuelta, pierde alguien.
Como en un grupo de amigas, cada año cae una en las garras del matrimonio.
Van pasando los años, vamos dando vueltas alrededor del círculo de butacas….
Y siempre, siempre, irremediablemente, van saliendo del juego, se dedican a otra cosa, a casadas, a construir un hogar, a fundar una familia.
Las ganadoras resisten, oponen resistencia, aguzan los sentidos para conseguir su sitio en el círculo, otean precipitadas cual es su puerto y se lanzan a la silla como tabla de salvación.
Todas las que pierden, las que se retiran del ruedo, no volverán a jugar a la silla, ni a buscar consuelo en otros labios que no sean los de su esposo, no volverán a apostar a la ruleta de los pretendientes, ni a considerar una mirada como una proposición.
Las ganadoras, son ganadoras de verdad, aunque ellas piensen que la suerte les es esquiva, aunque crean que también se merecían un buzón con dos nombres.
Pero no lo saben, sólo las que han perdido en el juego de las sillas, desearían haber ganado, quedar sola y de pie como los valientes, ante una silla disponible, un placer que sólo añoran las casadas.

Coge lo que necesites...que me ahogo.


-No es mucho, nada más te puedo ofrecer…¿quieres algo de lo que hay aquí que te guste?. Cógelo-.

Rompió a llorar como el chiquillo que era, un delfín de 30 años, sin fraguar, sin malicia.

Yo si sabía que no quería nada material, pero era romper el pacto al que habíamos llegado.
Todo lo que quieras, menos mi atención, mi cuidado. Todo lo que quieras menos el estar pendiente, la perseverancia, la permanencia, el apego.

Pero porfiaba, y con tanto empeño, que importunó hasta el empalago.

-El celo que pides, no llegará nunca, ese fue el trato-.

Después he sabido que me aplaude en la primera frase, para reprobarme en todo; disimula su odio en la antesala, para despreciarme en el salón…sigue siendo el párvulo aquel al que repudié.

No sabe el desagradecido, el favor que me debe.
Ingrato.

Por lo menos avisado está...




Aléjate de mi no quiero que me quieras
yo soy otoño gris y tu eres primavera
tu llevas en tu ser pureza de adeveras
en cambio yo me pierdo por cualquiera.

Aléjate de mi yo en nada te convengo
mi mundo de ilusión es todo lo que tengo
infiel en el amor lo traigo de abolengo
rompiendo corazones me entretengo!.
Yo todo lo que tengo lo doy por las damas
y nunca me entretengo a ver si me aman
les doy mi corazón tan solo una semana
y luego sin rencores dejo que se alejen si les da la gana.

Me quito la camisa por un buen amigo
hoy vivo millonario, mañana mendigo
mi dicha y mi dolor, a nadie se lo digo
por eso nadie sabe cuando estoy gozando, cuando estoy herido,
por eso nadie sabe cuando estoy gozando, cuando estoy herido.
Bohemio de afición, amigo de las farras
de noche mi timón navega sin amarras
el antro de lo peor me atrapa entre sus garras.
Si hay vino, si hay mujeres, si hay guitarras!.
Yo todo lo que tengo lo doy por las damas
y nunca me entretengo a ver si me aman,
les doy mi corazón tan solo una semana
y luego sin rencores dejo que se alejen si les da la gana.
Me quito la camisa por un buen amigo
hoy vivo millonario, mañana mendigo
mi dicha y mi dolor, a nadie se lo digo
por eso nadie sabe cuando estoy gozando, cuando estoy herido,
por eso nadie sabe cuando estoy gozando, cuando estoy herido.




lunes, 7 de abril de 2008

Si pudiera mataria por cinco minutos mas


Él se abrocha sus vaqueros y los sieteañosmenos que nos separan.
No sé cuales son sus sueños, si le importa excesivamente el dinero o si sus auroras son como mis crepúsculos.

Conozco su pelo, sus pies, y su sonrisa, sobre todo cuando intento quitarle hierro al asunto.

Me arropo en la cama, porque no sé donde escudarme.

En este silencio, no somos personas distintas, aunque yo me deleite en mi privilegio y él le dé la espalda a la evidencia.

La noche está clara, con una luna regordeta y lírica que pasea por el cielo envidiosa.

Me guiña un ojo antes de irse, sabiendo que acababa de asistir a la entrega más incoherente de su vida.

domingo, 6 de abril de 2008

Si en Invierno hace frío...bajo al infierno un poco.


Y en días así en que todo el mundo está a su ocio compartido, yo… bajo al infierno un poco.

Como el deseo que pido siempre que veo al pasar un avión por la ruta del litoral Este del Aeropuerto de Alicante, que no me hace bien, pero lo pido.

Como cada vez que veo un caza dejando su estela en el cielo, me acuerdo de Antonio y no me hace bien, pero me recreo en su recuerdo.
Como cada vez que como pescado y me encuentro una espina, y acabo por ver la imagen de aquel conductor de almas, y no me hace bien, pero le dedico una de mis sonrisas.
Como cada vez que planto algo y toco tierra y también toco tierra al acordarme de la despedida más triste que he vivido nunca, y no me hace bien, pero adoro esa sensación infinita de congoja.
Como cada vez que oigo un piano y pienso en mi no vida, en la que pudo ser y no es, y no me hace bien, pero subo el volumen.
Como cada vez en que todo el mundo está a su ocio compartido, yo… bajo al infierno un poco, y no me hace bien, pero son mis galeras privadas.


Que piruetas no sé hacer…que tras la cabriola el retroceso me lanza otra vez y me da todo igual, hasta el próximo domingo en que tenga que trabajar.

Baudelaire en francès con unas copas de Raïmat

Y descubrir que algo se mueve...





"J'aime les nuages... les nuages qui passent... là-bas... là-bas... les merveilleux nuages!"

¡Amo las nubes. . ., las nubes que pasan... allá lejos... las maravillosas nubes!...

más y más ridículo


Todas las cartas de amor son
ridículas.

No serían cartas de amor
si no fuesen ridículas.

También en mi tiempo yo escribí cartas de amor,
como las demás,
ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.

Pero, al fin,
sólo las criaturas que nunca escribieron
cartas de amor
son las que son
ridículas.

Ojalá volviera al tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas.

La verdad es que hoy
son mis recuerdos
de esas cartas de amor
los que son
ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas.)

FERNANDO PESSOA